La irrupción de la inteligencia artificial en las aulas de Formación Profesional genera debate: ¿es una amenaza o una oportunidad? Es lógico tener miedo: miedo a perder el puesto de trabajo, a no estar lo suficientemente preparado, a ser considerado prescindible o incluso a dudar de si nuestras ideas siguen siendo únicas.
Estas inquietudes son humanas y legítimas, y nos recuerdan que la incertidumbre frente a la tecnología es tan real como necesaria para hacernos crecer. Pero la clave está en entender que la IA no debe sustituir a la mirada humana, sino complementarla.
Lo cierto es que, bien orientada, puede ser una herramienta que nos ayude a comprender mejor la realidad de nuestro entorno profesional y preparar al alumnado para el futuro.
Asignaturas de Ecomerce y de Marketing digital que hemos incorporado a la FP del Sagrat Cor Sarrià, incorporan ejemplos concretos de uso de la IA: optimización de procesos, análisis de datos o anticipación de tendencias. Todo esto nos acerca a lo que ocurre hoy en el mundo empresarial y
prepara mejor al alumnado para los retos reales. Además abre el aprendizaje a la realidad de las empresas y abre la puerta a la creatividad y la innovación.
Es cierto que existe el riesgo de una dependencia excesiva, de un uso poco crítico que empobrezca el aprendizaje. Pero si hacemos de la IA una aliada, conseguiremos una FP más conectada, más realista y, sobre todo, más transformadora. Quien no incorpore la IA y sus herramientas fundamentales podrá quedar fuera del mercado laboral.
En definitiva, ¿amenaza u oportunidad? Depende de nosotros.


